Para Nathaly, brisa suave que emprendió su propio vuelo…

Aparece de nuevo esta foto, tras abrir una caja que seguía cerrada desde nuestra última mudanza, casi seis meses atrás… ya..
Aparece de nuevo esta foto que pedí a Marcela Castro, hermana de la Vida, hermosa mía… En aquel entonces necesitaba con urgencia hacer un acto psicomágico al estilo jodorowskiano. Corría el año 2016. Era la época en la que me había enfrascado en mi estudio auto didáctico, ecléctico y caótico entorno a las principales diosas del Sagrado Femenino, aquellas que existían en el imaginario colectivo antes de que el Pater Nuestro hubiera invadido a todas las religiones, salpicando sus sagradas escrituras de leyes absurdas entorno a la vida humana; lo que en los borrascas cristianas que todavía somos por estos lares se traduce en que nos siguen vendiendo como rosquillas el famoso best seller: «Transfome su Vida en un auténtico Calvario» y cómo subtítulo: Aprende y disfruta de cómo vas forjando tu propio sufrimiento.
Para que alguien se crea tu historia, tiene que ver que la llevas incorporada, en el cuerpo, en la acción, que eres lo que dices ser y pensar.

